FERNANDO SANTOS URBANEJA, FISCAL
«NADIE NOS DEFIENDE ANTE LA INJUSTICIA ESTRUCTURAL»
Es hospitalero del Camino de Santiago y fiscal. Podría decirse que una cosa le llevó a la otra. Y aquí está, 33 años después, defendiendo a los indefensos.
FERNANDO SANTOS URBANEJA, FISCAL
«NADIE NOS DEFIENDE ANTE LA INJUSTICIA ESTRUCTURAL»
Es hospitalero del Camino de Santiago y fiscal. Podría decirse que una cosa le llevó a la otra. Y aquí está, 33 años después, defendiendo a los indefensos.
Hace 30 años, en 1992, todo parecía de color de rosa. En España nos disponíamos a celebrar los grandes acontecimientos de la “Expo” en Sevilla y las Olimpiadas en Barcelona. A nivel global, tras la caída del muro de Berlín, la amenaza soviética parecía definitivamente conjurada. Francis Fukuyama escribió su famoso libro “El fin de la Historia y el último hombre” y, colorín, colorado…, este cuento se ha acabado.
Nadie podía imaginar entonces que a poco de comenzar el Siglo XXI, la versión más fanática del Islam iba a estrellarse sobre nuestras vidas con el atentado de las torres gemelas de Nueva York; Ni que pocos años más tarde caería, lo mismo que las torres, el dogma liberal de que el mercado se controla a sí mismo con el derrumbe de Lehman Brothers (2008) arrastrando consigo a la miseria a millones de hogares y familias. Y cuando parecía que las cosas se encauzaban, apareció el Covid 19 y, cual jinete del Apocalipsis, hirió mortalmente a los cinco continentes, también a los países del primer mundo cuya sanidad, pensaron, estaba por encima de estas cosas.
Sí, “se vive y se muere de sensaciones” y ahora mismo las sensaciones son muy sombrías. La sociedad está herida, está enferma en el sentido etimológico de “in-firmus”, sin firmeza, no sabe donde mirar, no sabe qué pensar, no sabe qué hacer. En estas circunstancias mi propuesta es directa y nítida “HACED EL CAMINO”, “APRENDED DEL CAMINO”, podéis encontrar en él un modelo de gobernanza individual y colectiva, para cada persona y para las naciones, un faro en medio de la niebla. Esto pretende ser el MANIFIESTO DE MADRID.
Se está hablando mucho en estos días de la iniciativa de recogida de firmas promovida por el valenciano Carlos San Juan de Laorden, cirujano jubilado, dirigida a los Bancos para que presten una atención personalizada a las Personas Mayores en las oficinas y sucursales bancarias, como toda la vida se había hecho, hasta que remitieron la atención de todos los clientes a una suerte de máquinas y “desmoralizadores automáticos”. A lo sumo ,alguna entidad ha habilitado una escasa franja horaria para atención personalizada de modo que cualquiera puede comprobar como a determinadas horas se forman colas de Mayores a las puertas de las oficinas bancarias.
Todos los pueblos tienen sus faros, metas y mitos.
Uno de ellos es la Justicia, aspiración eterna de difícil definición y concreción.
Desde las más antiguas civilizaciones la imagen de la Justicia se ha representado, siempre como una mujer, una diosa (Themis, Iustitia), con distintos atributos (balanza, venda, espada, etc…)
En nuestra tradición jurídica romana, la Justicia ha pretendido colocarse por encima de bandos e ideologías.
Siempre tengo presentes las palabras de W. Maihofer cuando dice:
“El Derecho no puede ser instrumento de dominio, ni de una persona, ni de un grupo, ni de una ideología…., sino dominio de todos sobre todos, instancia ideológico-crítica de equilibrio y meditación de todos los intereses económicos y de las ideologías convergentes”
En EEUU todo es distinto, al menos en la actualidad.
Se cuenta que todo comenzó en torno al año 1868, durante la administración de Ulysses S. Grant. Como su mujer no lo dejaba fumar en la Casa Blanca, Grant disfrutaba de sus puros en los patios (en inglés lobbies) del cercano Willard Hotel.
Los que buscaban prebendas, al verle a menudo por ahí, aprovechan ese momento de esparcimiento para hacerle sus propuestas.
Los lobbies tienen predilección por la Ley, saben que es el principal instrumento de transformación social, de modo que si tienen a la Ley de su parte, prácticamente lo han conseguido todo.
Cuanto de mayor rango es la Ley, más empeño en hacerla a su medida. Por ello tratan de posicionarse lo mejor posible en las más altas instancias legislativas.
Desde que se aprobó en el mes de junio del pasado año la ley 8/2021 de 2 de Junio que reforma la legislación civil para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica, DOWN ESPAÑA ha realizado entrevistas a expertos para trasladarles las consultas que han realizado diferentes familias a través de foros, redes sociales, así como en el Encuentro Nacional de Familias celebrado en Sevilla en el mes de Diciembre de 2021.
Esta es la entrevista realizada a Fernando Santos Urbaneja, Fiscal Delegado de la Sección de Apoyo a Personas con Discapacidad en Andalucía.
Ley 8/2021 de 2 de junio por la que se reforma la legislación civil para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica (En vigor desde el día 3 de Septiembre de 2021), es mucho más que un nuevo texto legal, es una llamada a realizar un profundo cambio de mentalidad que no se queda solo en lo intelectual (toma de conciencia), sino que convoca a todos a una “actitud proactiva” en orden a procurar que las personas con discapacidad desarrollen su autonomía en el mayor grado que sea posible, conforme a su voluntad, deseos y preferencias.
Para los ciudadanos en general es un “mensaje” pero para los poderes públicos es un mandato, en realidad, un conjunto de mandatos dirigidos a conseguir el fin perseguido.
Planteo mi intervención como una liturgia, como una con-celebración solemne. La mesa, si no llegara a ser “altar” si debería ser “altavoz” de un vigoroso mensaje sobre lo que, en mi opinión, debe ser la finalidad esencial de las Asociaciones Jacobeas.
El mensaje que quiero trasladaros es claro. En este momento la finalidad de las Asociaciones Jacobeas debe centrarse en “EL CONOCIMIENTO” y “LA ESPIRITUALIDAD” del Camino. La vitamina “C” y la vitamina “E” que precisa todo peregrino, todo caminante para vivir en plenitud su experiencia jacobea. Por supuesto que el Camino “se ha hecho capaz de revestir todas las formas” y acoge a todo el que de buena fe a él se acerca. Desde el más absoluto respeto a las opciones individuales, nada de malo hay en ofrecer estas dos vitaminas para quien quiera aprovecharlas.