Un peregrino francés relata como fue socorrido a unos 8 Kms de Carrión en dirección a Calzadilla de la Cueza, en el paraje conocido como “La fuente del Hospitalejo” u “Hospital de Don Garcia”ç
Un peregrino francés relata como fue socorrido a unos 8 Kms de Carrión en dirección a Calzadilla de la Cueza, en el paraje conocido como “La fuente del Hospitalejo” u “Hospital de Don Garcia”ç
Para los ciudadanos en general es un “mensaje” pero para los poderes públicos es un mandato, en realidad, un conjunto de mandatos dirigidos a conseguir el fin perseguido.
La vida es como es, “un jardín imperfecto”, que avanza alternando periodos de luz y de oscuridad. La última etapa, la vejez, suele ser sombría, cada vez más. Las Personas Mayores han ido perdiendo protección en el ámbito intrafamiliar lo que hace aún más imperiosa la atención por parte de los Poderes Públicos, especialmente del Ministerio Fiscal que en España cuenta con una larga tradición de cercanía a las personas vulnerables tanto para combatir los malos tratos o prácticas abusivas de las que puedan ser objeto, como para fomentar en la medida de lo posible su autonomía, calidad de vida y el disfrute de sus derechos.
El instrumento para hacerlo es la ley. Ocurre sin embargo que, a diferencia de otros lugares como Iberoamérica donde ya cuenta con una Declaración de Derechos Humanos de las Personas Mayores (2015), en Europa se carece de un texto legal que recoja y contemple globalmente la realidad de las Personas Mayores.
Desde hace años se trataba en la ONU sobre una Convención Internacional en la materia pero aún sin resultados.
Realmente síntomas ya había notado, incluso de pequeña se dio cuenta de que aquello debía ser reflejo de algo, pero había dejado las cosas correr.
Solo en situaciones extremas se trata de una enfermedad mortal. La mayoría de los casos cursan con afecciones leves. Por otro lado, no se conoce tratamiento efectivo contra el “P.A.S.”. Desde luego en ningún caso hay resultados a medio o largo plazo. Los estudios epidemiológicos así lo confirman, al mismo tiempo que su prevalencia está bajando paulatinamente en la población, sobre todo en los países del “primer mundo”, a diferencia de países en vías de desarrollo de Asia y África, donde se detecta con más frecuencia.
¿Y qué es el “P.A.S.”?
Me gusta mirar las cosas de lejos, a vista de “dron”, y desde esta perspectiva, en lo que atañe a la situación de los consumidores, si hacemos una analogía con los días de la semana, veo problemas del lunes (primer orden); del martes (segundo orden); miércoles (tercer orden) y así sucesivamente.
El orden importa mucho pues sirve de poco tratar de resolver los problemas del jueves o el viernes si previamente no mejoramos la situación de los anteriores.
Hace muchos años que peleo mucho más por los “premios gordos” que por “las pedreas”, en la convicción de que las pedreas no tienen capacidad de cambiar las vidas, ni los “estatus quo”. En cambio los premios gordos sí, persuadido a la vez de que los avances en el saneamiento de los problemas esenciales repercute un cien por uno, un mil por uno, en la solución de los problemas de orden inferior.
En este orden de cosas, estimo que lo prioritario ahora es trabajar por conseguir que el evidente estado de malestar que padecen los consumidores se traduzca en un activo y vigoroso movimiento de reivindicación, para conseguir un estado de opinión que haga reaccionar a los representantes políticos y autoridades competentes.
Solo de este modo se podrán producirse cambios relevantes.
Desde el 9 de marzo del año 2002 se festeja el Día Mundial del DJ, celebración declarada por la UNESCO como iniciativa de la fundación inglesa “Nordhoff Robbins Music Therapy” junto a “World DJ Fund”. Su objetivo principal es conseguir que los Djs de todo el mundo donen su paga de ese día para ayudar a los niños que más lo necesitan.
El día 9 de Marzo de 2021, desde primera hora, escuché en la radio referencias a esta conmemoración. Por la tarde el asunto volvió a comentarse en las emisoras.
Pocos días después, el 15 de Marzo de 2021, llegó en el calendario “EL DÍA MUNDIAL DE LOS DERECHOS DEL CONSUMIDOR”.
Estuve todo el día pendiente de los medios de comunicación. Mi desolación fue aumentando hasta arrojarme directamente a la melancolía porque, al menos yo, no encontré referencia a esta efeméride en medio de comunicación alguno. Ni en radio, ni en prensa escrita, ni en TV.
La pregunta es inevitable:
¿Cómo es posible siendo el consumo actividad esencial en nuestras vidas, que forma parte de muchas de nuestras conversaciones cotidianas?
¿Cómo es posible cuando se cuentan por millones los afectados por los abusos e injusticias que se producen en este ámbito?
“Hay que reservar las grandes palabras para las grandes ocasiones” y estimo que en este momento nos encontramos ante una de ellas.
Desde esta perspectiva estimo que “El Día Mundial de Defensa de los Derechos del Consumidor 2021” no es que sea más desolador que los años anteriores pero, desde luego, lo parece:
La imagen el pasado mes de enero de la Comisaria Europea de Sanidad, Stella Kyriakides, manifestando visiblemente irritada en el Parlamento Europeo que “se sentía engañada” por una de las empresas productoras de la vacuna contra la Covid 19 (AstraZeneca), resulta enormemente reveladora de este escandaloso fenómeno que vivimos diariamente y que solo, de cuando en cuando, se muestra con toda su crudeza; Esto es, la pavorosa desigualdad en las relaciones de consumo entre las empresas suministradoras de bienes y servicios a gran escala y los receptores de esos productos, así como el ilimitado ejercicio por parte de las mismas de su posición dominante.